top of page

Verano navideño en TULUM

  • Foto del escritor: Gina
    Gina
  • 4 mar 2018
  • 3 Min. de lectura

¿Como os suena una navidad a 28 grados centígrados, con el sonido de las olas de villancico y árboles de navidad en forma de palmeras?

Pues diríamos que así ha sido la estampa de mis navidades pasadas:en Cancún concretamente.


En un principio, la idea de pasar las vacaciones de invierno (1) alejada de la familia y (2) en plena temporada de verano latino sonaba tan surreal como extraño.

Pero, ¿quién sería capaz de rechazar una oferta de trabajo en el mismísimo paraíso de la Rivera Maya?

Pues eso… que así se acontecían mis extraordinarias navidades…


El día 23 de diciembre,

junto con el grupo de artistas y performers “Ritual Ibizia”, emprendíamos nuestro viaje al verano mexicano para traerles el concepto de fiesta “Woomoon”.

Woomoon es un evento artístico nacido en Ibiza donde se combina música electrónica; actuaciones de danza, acrobacia y teatro interactivo.

Así que esto es lo que íbamos a ofrecer en el PAPAYA PLAYA PROJECT, un hotel en forma de lujosas cabañas situado a primera línea de playa en la exclusiva costa de Tulum.


El primer contacto con el paraíso fue una delicia!


Tuvimos unos días para instalarnos y descubrir las maravillas de Tulum. Básicamente nos dedicamos a hacer de turistas: visitamos las conocidas Pirámides, fuimos a comer a sitios exquisitos e incluso fuimos a visitar pueblos cercanos a Tulum.


Uno de ellos, Bacalar:

un pueblo mágico conocido por la belleza de su Laguna de Los Siete Colores.

Y llamar "belleza" a este paisaje resulta minimalista…


Este cielo de colores y luz nos regaló Bacalar a las 7 de la madrugada donde despertamos en un humilde hotel a pie de la Laguna.


Después de las mini vacaciones de ensueño durante los primeros días, llegó el momento de ponernos manos a la obra y empezar a construir la experiencia Woomoon!

Empezaron los ensayos de bailarines, las pruebas de vestuario, la decoración, la promoción…

toda una cuidadosa preparación para hacer que cada detalle en este evento fuese una experiencia sensorial y visual.



A lo largo de nuestra estancia, íbamos a llevar a cabo 3 eventos performáticos donde

la imaginación y la creatividad en línea con la cultura maya serían los protagonistas.

Cada una de nuestras fiestas fueron un rotundo éxito!

Pero personalmente,

me quedo con la fiesta de Fin de año...


El día 31 de diciembre

convertimos Papaya Playa Project en un laberinto de reflexión;


en donde cada asistente pudo disfrutar de un viaje interactivo y artístico que los guiaba hasta una grande hoguera en la playa junto las olas del mar.

Allí, nos reunimos todos con unas máscaras distribuidas a todos los presentes.






A media noche, en vez de devorar 12 uvas, arrojamos y quemamos todas las máscaras a la hoguera

como símbolo de pureza
y como acto para deshacernos de todas esas máscaras y esos prejuicios que nos coartan y nos limitan.









Y más temprano de lo esperado...

llegó el final de mi viaje en Tulum.


Tras dos semanas, me tocó despedirme de todo el equipo para entrar de pleno en mis exámenes de universidad.


Me iba y me llevaba conmigo una nueva familia de amigos y recién conocidos, una cultura diferente y única; y unos días increíbles que me habían dejado la energía renovada para afrontar de nuevo el ajetreo de la ciudad, la rutina y el estudio intenso.

Y para finalizar este post,

he decidido despedirme de la misma forma con la que me despidieron ellos a mi:

MENSAJE:

Un día desperté y me di cuenta de que me habían robado todas mis máscaras; las máscaras que había creado durante toda mi vida. El pánico y la confusión me envolvieron, así que salí en busca de ayuda. De repente, sentí la llamada, miré en dirección a la voz y allí estaba el Sol. Y por primera vez en mi vida tocó mi rostro desnudo y mi alma se encendió con el amor de ese Sol eterno. Fue entonces cuando me di cuenta de que nunca quise llevar una máscara. Así es como me volví loco. Y en mi locura encontré la libertad y la seguridad: libertad de ser uno mismo; seguridad de no necesitar ser entendido.

Sólo aquellos que están lo suficientemente locos como para creer cambiar el mundo son los que lo hacen.

1 comentario


Caterina Mas Bosch
Caterina Mas Bosch
29 abr 2018

Molt bonic l'escrit d'acomiadament i fascinant el viatge. Llegir sobre escapades així ens permet viatjar una mica des de la imaginació i des d'aquí.

Me gusta
bottom of page