El tejado de los sueños
- Gina

- 24 mar 2018
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 25 mar 2018

De esto están hechos los tejados:
de #sueños que flotan en el aire.
Ahí, rozando el cielo: esa inmensidad inalcanzable, lo imposible. Aquello que podemos observar y admirar, pero a lo lejos. Aquello que jamás tocarás ni atraparás.
“Ganarse el cielo”: ¿donde se ha visto?
No se te ocurra soñar con el cielo; soñar con conquistarlo. Menudo pájaro tú!

Déjate de grandezas y de ambiciones frustrantes. El cielo no es para nadie.
Sólo es de esos sueños inalcanzables. Allí están y allí se queden. Son sueños en los que no debes perder el tiempo ni ilusiones.
Porque la sociedad no esta hecha
para esto; no se nos programa así.
Estamos hechos para mimetizar y velar por un futuro confortante y, a poder ser, patriarcal;
Seguir la corriente;
No destacar demasiado y obedecer mucho.
Totalmente desaconsejado cuestionar:
La incertidumbre da miedo y más miedo da el cambio. No juegues a buscar mejoras, porque eso significa desafiar lo actual, y "desafiar" corrompe la armonía.
Pero hablábamos de sueños...
Y #soñar quiere decir #desear.
Se te concede "desear", pero no te permitas el lujo de pretender poseer tu deseo.
Te estarás echando a perder.
Y es que "soñar" también desestabiliza.
"Aspirar a algo", desestabiliza.
"Querer conseguir algo", desestabiliza.
Y nadie te asegura que lo consigas, porque no es viable; no vale la pena.
Así que baja de las nubes, que volar es sólo de pájaros!
Déjalo en el tejado: tu sueño.
Es por tu bien, ¿sabes?
¿A caso quieres sudar esfuerzos vanos?
¿A caso quieres dejarte la única piel que tienes?
¿A caso quieres desgraciar tu futuro por ilusiones ingenuas?
Y ahora...
es cuando tú respondes:

Es que me gustan los TEJADOS: altos, desafiantes, abiertos, luminosos.
Es que me gusta correr en ellos, gritar, tumbarme, observar las nubes e imaginarme reflejado en ellas. Me gusta observar quien quiero ser; ver ese alter ego al que aspiro: curtido y #feliz.
Es que me gusta SOÑAR en un yo #utópico hecho a mi medida.
Sí. Me gusta soñar despierto, eso sí: más despierto que nunca.
Porque mi sueño me mantiene vivo, me llena, me da fuerza, voluntad, me levanta.
Así que me gustan los tejados porque se levantan contra la ignorancia social; se alzan por los sueños.
Pero te voy a reconocer... hay una cosa que me gusta más que soñar:
Me gusta LUCHAR. Me gusta luchar contra la inercia del “no lo conseguirás”.
Me gusta retarme a hacerlo alcanzable.
Me gusta esforzarme y caer.
Me gusta llorar, y me dejo derramar lágrimas de fracaso.
Me gusta dejarlas secar o dejármelas secar.
Me gusta medio-aceptar que puede que no sea viable.
Me gusta reconocer que he llegado al máximo, aun sin conseguirlo.
Y… aunque casi nunca se dé el caso… me gusta sorprenderme a mi mismo y ver que ya no sueño, porque se ha hecho real.
Así que me quedo con los tejados...
porque es donde se vive y donde se siente;
Donde hay paz y riesgo de alturas;
Donde aprendes a vivir desestabilizado;
Donde nadie subirá para recordarte que pierdes el tiempo;
Donde puedo soñar y estar despierto.
Aquí os dejo un monólogo que hice sobre los sueños: "CÓGELO".
Y una frase:
“Para cumplir tus sueños, lo primero que debes hacer es: soñar”

Gracias Clara Ibars por regalarnos este cielo de fotografías.



Comentarios